
Curricán: arrastrar señuelos desde la lancha para peinar el agua.
El trolling o curricán consiste en arrastrar uno o varios señuelos (o carnada) detrás de la lancha en movimiento, dejando que la velocidad y la profundidad hagan el trabajo. La embarcación cubre grandes extensiones de agua a paso lento y constante, mientras las líneas trabajan a distintas profundidades para encontrar el pez donde está.
Se usa para peces que andan dispersos o en aguas profundas, difíciles de alcanzar de costa. Es la técnica típica para truchas y salmones en lagos patagónicos grandes, y para dorado y grandes especies de mar en la costa atlántica.
El equipo prioriza potencia, líneas resistentes y control de profundidad:
En la Patagonia es el método por excelencia en lagos grandes y profundos: Nahuel Huapi, Traful, Meliquina, Lácar, Lago Argentino y embalses como Alicurá, buscando truchas arcoíris, marrón y salmón encerrado (landlocked) sobre veriles y bajos.
En el mar argentino, frente a Mar del Plata, Necochea y la zona de altura, se hace trolling de grandes especies de arrastre. La ventaja es que rastreás el agua hasta dar con el cardumen y la profundidad justa, ideal cuando el pez no está pegado a la costa.