A seis kilómetros del pueblo, por el camino paralelo al río, arranca el corredor de pesqueros del Paraná Guazú: unos seis kilómetros de costa aguas arriba, con muelles sobre el agua. Se pesca de costa y de muelle con el auto al lado, sin depender de una lancha, y también sale gente embarcada desde ahí. El camino es público, pero los muelles pertenecen a campings arancelados: para usarlos se paga la entrada al predio.
En Ibicuy hay varios campings con muelle de pesca: el de la Asociación Argentina de Pesca —el «Munro», con un muelle de 360 metros—, El Lagarto sobre la RP45, Los Abuelos, Boca del Pavón, Casa Walter (el «lo de Walter» de los partes de pique), Don Mario, Arenas del Ibicuy (el ex Vizcaíno) y el Centro de Pescadores y Cazadores de San Miguel. Todavía no tenemos confirmado cuáles de ellos están sobre el corredor de los 6 km y cuáles quedan camino a Mazaruca, La Arenera o La Argentina, así que conviene llamar y pedir la dirección antes de salir. Don Mario y Arenas del Ibicuy, además, ofrecen embarcado, y El Lagarto tiene botes.
En el Guazú se pesca todo el año patí, boga, sábalo, bagre amarillo y blanco, raya, carpa, manduva y tararira. Con el dorado y el surubí hay que mirar la norma entrerriana antes de salir: el dorado se pesca sólo con devolución obligatoria, y el surubí está vedado en toda la provincia del 15 de agosto al 15 de marzo —el resto del año también va con devolución inmediata—. La otra salida es río adentro: en verano se entra al Paraná Ibicuy con motor eléctrico, a las bocas de «agua negra» que arman los campos inundados al juntarse con el Paraná, y se trabaja con señuelos artesanales el borde donde el agua de un lado se mezcla con la del otro. Ahí se reportan dorado y tararira, además del resto de la variada del río.