Florencia es el extremo norte de la costa santafesina sobre el río Paraná: está sobre la RN 11, a 3 km del límite con Chaco, unos 80 km al sur de Resistencia y entre 930 y 950 km de Buenos Aires. Esa ubicación explica casi todo. El aeropuerto de referencia es el de Resistencia, a unos 80 km, y los lodges hacen el traslado.
Florencia no es un destino de costanera: lo que hay es pesca de lodge, con tres operadores que salen del mismo puerto. El puerto es Puerto Piracuá —uno de los viejos puertos de La Forestal, que no hay que confundir con Puerto Piracuacito, que es de El Rabón—. De ahí salen Piracuá Lodge, all inclusive, que trabaja el dorado con mosca y baitcast con lanchas con plataforma de casteo y motor eléctrico Minn Kota, guías profesionales y traslados desde el aeropuerto de Resistencia; Florencia Lodge, con alojamiento, comidas, trackers de 5,20 y 6,30 m, nafta y guías (tel. 03482 606378); y Excursiones Piracuá, con cabañas sobre el río, paquetes con pensión completa, lanchas con VHF y salidas de hasta cuatro pescadores con guía y carnada (tel. 03482 49-1010 / 156 42637). En la localidad hay además campings.
La pesca es embarcada y las modalidades que reportan las fuentes son cinco: trolling con señuelos de profundidad, pesca al golpe con carnada natural, baitcast, spinning y mosca con equipos de dorado. Lo que sale es dorado, surubí, patí, armado, bagre amarillo y boga.
Dos cosas hay que tener claras antes de reservar. La primera: en Santa Fe el dorado va con devolución obligatoria en toda la provincia, por ley —es especie de interés turístico—, así que el producto de acá es la pelea y la foto, no la heladera. La segunda: el pacú está prohibido en Santa Fe.
Florencia está además dentro del Sitio Ramsar Jaaukanigás, donde la pesca recreativa está permitida y la industrial prohibida. La Reserva Municipal de Florencia —23 hectáreas inauguradas en 2023, dentro del mismo Ramsar— es de educación ambiental y recreación: no es un lugar de pesca.