En Lezama se juntan cuatro accesos al río Salado en pocos kilómetros. El pueblo está a 157 km al sur de la ciudad de Buenos Aires, sobre la Autovía 2, que lo cruza en el km 156,5 y lo parte en dos: de un lado la estación ferroviaria, del otro la plaza y el centro cívico. Es cabecera de partido desde 2009, cuando se separó de Chascomús —dato que conviene tener presente, porque la prensa de pesca todavía publica varios de estos pesqueros bajo el rótulo "Chascomús".
El agua
El río no pasa por el pueblo: cruza el distrito unos 15 km al oeste, y ahí está todo. Sobre la RP 57 camino a Pila, a 15 km de la Autovía 2, se llega al puente sobre el Salado y a dos pesqueros con camping, El Destino y La Postrera. Sobre la propia Autovía 2, en el km 166, el puente Guerrero cruza el río y a su costado funciona el paraje que el catálogo oficial de la Provincia llama Pesquero Don Eduardo. Y camino a Pila, cerca del desvío a la laguna Las Barrancas, queda el puente La Horqueta, que es la versión gratuita del mismo río.
El tramo es de pejerrey y de variada: en El Destino, con el cauce dragado y sin correntada, salen pejerreyes de 20 a 40 cm de fondo, con mojarras vivas y lombrices; en La Postrera aparece la corvina roncadora entre carpas y bagres, que es la señal de hasta dónde llega la influencia estuarina por el Salado; en el puente Guerrero el fuerte son las carpas, con harinado y línea coreana; y en La Horqueta el reporte suma tararira y lisa en verano.
Antes de tirar
Dos cosas que no son detalle. La primera: en El Destino está prohibido bajar embarcaciones —kayaks y lanchas incluidos— porque el cauce está dragado, las barrancas tienen bajadas muy pronunciadas y hay sectores donde el agua corre rápido. La segunda: en el puente Guerrero conviven varios pesqueros privados con horarios y entrada propios, así que conviene llamar antes de salir.
El puente La Horqueta no tiene ningún servicio: hay que llevarse todo. Y en toda la provincia la licencia de pesca deportiva es obligatoria.