Puerto Libertad está en el departamento Iguazú, sobre la RN 12, a 25 km al sur de las Cataratas y a 8 km de Wanda. El pueblo tiene dos aguas y conviene no confundirlas, porque la pesca documentada está en una sola.
El río Paraná queda a 3,5 km del casco. Ahí está el puerto que le da el nombre a la localidad, y el dato que más le sirve a un pescador es cómo es ese puerto: es natural, no tiene construcciones ni bajada al río, sólo una escalera para llegar hasta las lanchas o bajar de ellas. Con eso alcanza para saber que no se baja un tráiler. Ninguna fuente reporta qué se pesca desde esa costa.
La pesca del pueblo es la del lago Urugua-í, el embalse de 8.000 hectáreas que formó la represa hidroeléctrica sobre el arroyo del mismo nombre. El lago tiene dos balnearios donde se puede acampar, pescar, andar en lancha, navegar a vela y hacer windsurf. En uno de ellos, el Parque Acuático Urugua-í, se corre un torneo de pesca variada de costa organizado por la Barra Pesquera Libertad y la Municipalidad, con el apoyo de la Federación Misionera de Pesca y Lanzamiento; en 2024 fue la quinta edición. Lo que se saca ahí son bogas, tilapias, tarariras y buenos ejemplares de pirá yaguá, el pez que en el resto del país se conoce como chafalote.
Hay tres cosas que ordenan la salida. La primera: el lago está dentro del Paisaje Protegido Lago Urugua-í, creado por la Ley provincial 3302 de 1996, y aparece nombrado con todas las letras en la veda total que el Ministerio de Ecología dicta cada año para el Paraná y el Iguazú. La segunda: por ser un embalse, la pesca deportiva y los torneos se practican con autorización del organismo competente. La tercera: el control es real. Durante la veda hay operativos de guardaparques del Parque Provincial Urugua-í junto con la Policía de Misiones, con actas de infracción y secuestro de redes, tarrafas, espineles y reels.
Y antes que todo eso, la licencia: en Misiones la pesca deportiva necesita licencia, es personal, hay que llevarla encima y se saca por internet.