Garupá está en el departamento Capital, a unos 16,8 km del centro de Posadas, y se comunica con la capital por la RN 12, la RP 105 y la avenida Costanera Sur. Tiene dos aguas distintas y conviene no confundirlas: al nordeste limita con el río Paraná y al este con el arroyo Garupá, que le da el nombre y la separa de Candelaria.
Esa diferencia decide a dónde ir. La playa del centro, sobre la avenida costanera, está sobre aguas del arroyo Garupá: el municipio la habilita sólo como solarium y no se puede entrar al agua por la presencia de palometas. "Seguimos teniendo la presencia de las pirañas, no se puede bañar", dijo el intendente Luis Ripoll cuando anunció la temporada, y el municipio pone personal para avisar. La bajada al Paraná es la otra: la Playa de Fátima, en el Acceso Sur, con boyas que delimitan hasta dónde se puede entrar, guardavidas de 9 a 19, quinchos con parrillas de uso gratuito, sombrillas y sanitarios.
De pesca hay poco escrito y hay que decirlo así. La única mención que encontramos es de El Territorio, contando la habilitación del balneario: los pescadores "se apostaron nuevamente a metros del nuevo balneario", entre las defensas costeras. Ninguna fuente dice qué se saca. Lo otro que liga a Garupá con la pesca son los operativos del Ministerio de Ecología: en la desembocadura del arroyo Garupá y en la costanera de Candelaria decomisaron 150 metros de redes durante la veda, y en otro procedimiento retiraron redes y espineles de los arroyos Garupá y Zaimán. Es una zona de control permanente.
Y es también una zona de límite normativo: la boca del arroyo Garupá es el borde aguas arriba de la reserva íctica de 'Posadas', o sea que la costa del Paraná de Garupá queda adentro. Ahí no se puede usar carnada viva. El detalle está en la normativa de esta ficha.