
Carnada apoyada y paciencia: bagres, rayas y peces de fondo.
La pesca de fondo apoya la carnada en el lecho del río o el mar usando una plomada que fija el aparejo abajo, donde se alimentan muchas especies. Es una técnica de espera y lectura: elegís el pozón o la corriente, cebás con carnada natural y aguantás hasta sentir el picotazo en la puntera de la caña.
Se usa para peces de fondo que rastrean por olfato: bagres, surubí, patí, rayas y otros. Es la técnica más tradicional de carnada natural, ideal para grandes ejemplares del Paraná y para pesca de costa en el mar.
El equipo se dimensiona según el peso del pez y la corriente:
El Paraná y sus grandes pozones (Corrientes, Goya, Santa Fe, Rosario) son el reino del surubí, el patí y los grandes bagres a la carnada, junto con el río Uruguay en Salto Grande. En el Delta y ríos del litoral se pesca fondo de bagres y armados en canales y confluencias.
En la costa atlántica —Mar del Plata, Necochea, Claromecó, Bahía Blanca— la pesca de fondo desde playa o muelle busca rayas, corvinas y pescadilla con plomo de grampín para aguantar la corriente. Es esperar, leer el fondo y confiar en la carnada.