Hernandarias está sobre el río Paraná, en la zona donde desemboca el arroyo Hernandarias, y lo que tiene relevado es infraestructura sobre el agua: un muelle flotante de 1925 que se usa para pescar, un camping municipal y dos prestadores que salen embarcados. De toponimia no hay: el relevamiento no encontró pesqueros con nombre propio publicados por clubes ni por el municipio, mientras que Piedras Blancas, sobre el mismo tramo del Paraná, tiene veinte.
El punto es El Muelle Flotante: un pontón de madera y hormigón de 1925 que hoy funciona como sitio de pesca y restaurante de pescado de río. Se pesca de costa desde el pontón, y en el tramo salen dorado, surubí, patí, bagre amarillo, boga, armado y sábalo. Para dormir hay camping municipal y Cabañas Don Carlos, que es camping con agua, luz y baños, apto tanto para costa como para embarcada. El relevamiento no consiguió ni un nombre ni una dirección de bajada de lancha o de guardería náutica: si vas con tráiler, confirmalo con el municipio antes de salir.
Para la salida embarcada hay dos prestadores relevados: Puerto de Palos, que hace jornadas de pesca en base triple con guía y se ubica sobre la RN 12 y la RP 8, al (0343) 156210630; y Costanera 241, que corre la travesía náutica La Paz–Paraná con amarre en el puerto de Hernandarias, al (0343) 4234385. La localidad integra la microrregión turística Río Nativo.
De temporada propia no hay nada publicado: rigen las ventanas provinciales, y son tres. El surubí está vedado en toda la provincia del 15 de agosto al 15 de marzo (Res. 276/2007) —al 18 de agosto de 2026 la veda está activa— y fuera de veda se pesca sólo con devolución inmediata. El dorado va con devolución obligatoria en toda la provincia (Ley 11.174), sin ventana de temporada: acá es importante decirlo porque el dorado encabeza la lista de especies del tramo. Pacú y manguruyú tienen veda absoluta (Res. 2234/84 y 1886/86). La licencia provincial es obligatoria.