Embalse y represa hidroeléctrica sobre el curso permanente del río San Juan, en el límite de los departamentos Ullum y Zonda, en el centro sur de la provincia, a unos 40 kilómetros de la capital y metido entre montañas de la Precordillera. Se inauguró en 2015, después de una obra que arrancó en enero de 2010, y funciona como embalse compensador de la represa Los Caracoles, 19 kilómetros aguas arriba. Tiene unos 17 kilómetros de longitud y, cuando está en su mayor nivel, la parte más honda llega a los 110 metros. El agua es llamativamente transparente, y eso condiciona cómo se pesca.
Hoy está cerrado y reabre el 1 de diciembre. La Resolución N° 956-SEAyDS-2025 fija para los diques y embalses de San Juan un período con extracción del 1 de diciembre al 19 de agosto y una veda del 20 de agosto al 30 de noviembre. Punta Negra sigue ese calendario general: la Resolución N° 956-SEAyDS-2025 sólo exceptúa a los diques Caracoles y Cauquenes, y los exceptúa para cerrarlos todo el año, no para abrirlos. Así que la ventana abierta acá va del 1 de diciembre al 19 de agosto y el espejo queda vedado del 20 de agosto al 30 de noviembre.
En temporada, el cupo es de 10 pejerreyes por pescador y por día, con extracción. Sólo se pueden llevar piezas de 25 centímetros o más. Además la Resolución N° 956-SEAyDS-2025 permite acá hasta una trucha arco iris por pescador y por día, con devolución obligatoria: se puede clavarla, no se puede matarla. El aparejo permitido son dos cañas por pescador, cada una con un máximo de dos anzuelos simples de abertura interior no menor a 1,5 centímetros, y la carnada natural viva está autorizada en los diques y embalses de la provincia.
Cómo se pesca. Al garete, acompañando la deriva con la embarcación. La crónica de pesca de la revista Weekend describe cañas de 3,60 a 4 metros, reeles cargados con multifilamento y la línea tradicional de chirimbolo de 3 metros con dos anzuelos 1/0; boyas de colores combinados —rojo y blanco, verde limón, naranja, blanco— en modelos zanahoria mediana, aceituna con palito y chupetona. La carnada que recomiendan es la mojarra viva de mediana a grande, y funciona bien agregarle al anzuelo una tira fina de filete de pejerrey junto a la mojarra. Con el agua fría el pejerrey come más arriba y rinden las líneas de flote; cuando hay que buscarlo abajo, la paternóster. El pique suele ser sutil, una llevada suave de la boya: conviene liberar el pick-up del reel y dejar el multifilamento completamente suelto para que el pez no encuentre resistencia. Hay ejemplares que superaron los 2,5 kilos, aunque no es fácil dar con ellos.