Atalaya es un pueblo del partido de Magdalena, a 8 km de la ciudad cabecera y unos 100 km al sur de la Capital Federal. Fue puerto: el municipio lo describe con playas agrestes, muelles pesqueros y calles de memoria portuaria, y la vieja aduana funcionaba en una curva del arroyo Buñirigo, en tiempos de los saladeros que le dieron origen al pueblo.
El Estado provincial lo reconoce como lugar de pesca: el Reglamento de Pesca Deportiva de la Provincia de Buenos Aires lo incluye como "Atalaya (Magdalena)" en su lista de principales centros de interés. De este tramo de costa la lista nombra cuatro: Ensenada, Berisso, Atalaya y Punta Indio.
Lo que hace distinta a esta agua es dónde está. Acá el Río de la Plata ya está salobre y en una misma salida se juntan especies de río y de mar. Los partes de la revista Weekend lo repiten a lo largo de los años: corvinas rubias y bagres de mar en invierno, pejerrey en otoño y hasta bien entrado el invierno, y buenas corvinas y pejerreyes el mismo día en el mismo río, con unos pocos miles de metros de diferencia entre un punto y el otro.
Todo sale del muelle. El camping municipal tiene muelle, espacio para dejar los vehículos, fogones y asientos de material; ahí se junta la gente a pescar y ahí amarran las lanchas de los guías, a la vera del arroyo. Del amarre a las escolleras de la boca hay unos 700 m de arroyo, y de ahí al río abierto. La marea manda el horario: para salir hace falta un metro de calado como mínimo, así que hay días en que la lancha no zarpa hasta media mañana.
La pesca embarcada se trabaja cerca. Las corvinas se buscan fondeado sobre fondos de tosca, a no más de 10 km de la orilla y en algunas jornadas a 3.000 m; los pejerreyes se pescan al garete en sectores con nombre propio, La Vasquita y El Espinillo, entre 1.500 y 2.000 m de la costa, y una salida documentada terminó frente a los campos de Ferreyra. Las piezas que traen las notas van de 30 a 50 cm en pejerrey, de 800 g a 1,5 kg en corvina rubia y de 2 a 3,5 kg en bagre de mar.
El viento es el que decide si el día sirve. Una salida de octubre de 2019 se hizo con viento de entre 20 y 35 km/h y la nota trata ese rango como el límite recomendable; otra tuvo que volver antes por un norte que se levantó.
El municipio también lista un balneario municipal en Atalaya, que describe como zona costera apta para deportes acuáticos, náuticos y pesca. Por la descripción del camping con muelle, parece el mismo predio.
Para pescar hace falta la licencia provincial de pesca deportiva, obligatoria por la Ley 11.477. El Reglamento de Pesca Deportiva de la Provincia tiene un capítulo específico para el estuario del Río de la Plata, que es esta agua, con reglas propias de veda, cupo y talla. Están completas en el campo de normativa de esta ficha.