Marrón y arcoíris en aguas cristalinas: cuándo abre la temporada, qué moscas llevar y los ríos imperdibles.
El paraíso de la mosca
La cordillera patagónica es una referencia mundial para la pesca de trucha con mosca. Aguas cristalinas, paisaje de montaña y truchas marrones y arcoíris en ríos y lagos andinos.
Temporada
La temporada habilitada suele ir de noviembre a abril (varía cada año por resolución provincial). El permiso de pesca continental patagónica unifica varias provincias, lo que facilita moverse entre ríos.
Ríos imperdibles
El Chimehuín, que nace en el lago Huechulafquen, es historia viva de la mosca. El Limay ofrece vadeo y flotada en aguas transparentes, y el Aluminé corre turquesa entre araucarias. Más al sur, lagos como Cardiel guardan truchas de gran porte.
Equipo
- Caña 5 a 7 para río, 6 a 8 si hay viento o piezas grandes.
- Línea de flote para seca y ninfa; intermedia para lagos.
- Tippet 4X a 6X según el agua.
- Cajón con secas (caddis, mayflies), ninfas con cabeza de bronce y algún streamer para las marrones grandes.
Lectura del río
Trabajá las tablas, las colas de pozón y las corrientes que llevan comida. En seca, presentación delicada y deriva sin arrastre; en ninfa, controlá la profundidad con plomo o con el largo del leader.
Devolución
La pesca con devolución mantiene sanos estos ríos: mojá las manos, usá copo de red de nudo blando y liberá rápido.






