El predador más bravo de las lagunas y el Delta: señuelos de superficie, líder de acero y los lugares donde ataca con todo en verano.
El tigre de agua dulce
La tararira (Hoplias) es un predador de emboscada de las aguas cálidas: se esconde entre la vegetación y ataca con una violencia tremenda. Es una de las pescas más divertidas con señuelos, porque los reventones en superficie son espectaculares.
La mejor época
La tararira es de aguas cálidas: la primavera y el verano (de noviembre a marzo) son su mejor momento, cuando el agua se entibia y sale a cazar a los pajonales y camalotes. En invierno se aquieta y casi no come.
Señuelos y equipo
- Señuelos de superficie: poppers, rana de goma (frog) sobre la vegetación, spinnerbaits y jerkbaits.
- Caña de spinning o baitcasting media, reel con buen freno y trenzado de 15 a 30 lb.
- Líder de acero o fluorocarbono grueso: la tararira tiene una dentadura filosa que corta el nylon.
La técnica
Tirá pegado a la vegetación, los troncos y los bordes de los camalotales. Recobre lento con pausas; el ataque suele ser un reventón. Esperá un instante antes de clavar fuerte: tiene la boca dura y muchas veces marra el primer golpe.
Dónde pescarla
En las lagunas bonaerenses (Lobos, Los Padres, La Brava, Vitel, Monte), en el Delta del Paraná, en los ríos del Litoral como el Gualeguay y en la laguna Setúbal de Santa Fe. Donde hay vegetación y agua cálida, hay tararira.
Cuidá el recurso
Es una pesca ideal para devolución: manipulala con cuidado (tiene dientes, usá pinza), mojate las manos y devolvela rápido para que siga dando pelea.












